Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de 2017

¿Alguna vez te sentiste tan seguro de no perder a alguien que, de pronto, lo perdiste?

Él estaba tan seguro de que jamás la perdería.  Él juraba que ella siempre  iba a estar a su lado.  A su  manera. Una manera poco convencional, quizás hasta irracional. Una manera llena de complicidad que sólo ellos  entendían. Una manera que era suya. Pero se cansó. Ella se cansó.  Te entregué los mejores meses de mi vida, te mostré siempre mi mejor sonrisa. Te mostré mis colores en lugar de mis grises, y los pintaste a todos del mismo tono que las nubes en invierno. Se preguntaba si era él quien siempre la hacía llorar a las dos de la mañana, se preguntaba si era él si era quien siempre la hería sin darse cuenta. Se preguntaba si era él, la única persona que le disparo, cuando ella recibía balas por él. ¿Cómo puedes despedirte sin que suene a despedida? Es aquí donde mis dedos no pueden seguir tecleando, son más de las ocho con treinta minutos de esta noche de lunes y mis ojos me pesan.  Él se sentía tan seguro de q...

R E C O N S T R U Y E

A Luis, el que intenta hacerme reír y no lo consigue. Pero lo intenta. Y aquí estoy.  Es otro día. Es.. ¿sábado? Sería muy triste escribir que anoche tuve la segunda crisis en esta semana. He mejorado pero aún no es el objetivo. Pero no estoy del otro lado del ordenador para contar cómo es que sucedió esta vez.  Si no para escribir qué es lo que se siente después de una crisis. Si tengo suerte despierto la mañana siguiente. Y toma unos cuantos minutos más de lo habitual lograr abrir los ojos. La cabeza duele y dependiendo de cuanto lloraste la noche o madrugada anterior, puede llegar a latir. Uno de mis peores hábitos luego de una crisis es acercarme al espejo, es lo peor que puedo hacer. Sólo ves hinchazón y vacío. Pasas los dedos por tus ojeras y las facciones de tu carita. Acostumbro a decir algo como "Woh, estás hecha mierda" y quizás pueda sonreírle a mi reflejo. El cabello enmarañado y en las sábanas puedes diferenciar marcas de llanto. A lo mejor y...

En el mundo de mi almohada

Al despertar es cuando la realidad me golpea. Mis ojos están hinchados, el cansancio se apodera de mi cuerpo; quisiera por un momento devolver el tiempo y no hacer ciertas cosas que -efectivamente- ya hice. Siempre me pregunté por qué nos cuesta tanto decir adiós, por qué es que se nos hace difícil dejar algo -o alguien- y continuar.. Hoy no puedo escribir, quizás mañana sí. Quizás..

Si te pide que lo acompañes, ¿te vas?

Mientras tomábamos desayuno y mi té se cargaba aún más la pregunta salió. Recuerdo que se la dije mirándola fijamente a los ojos, lo pensó un poco. Para mí ya era sorpresa saber que siquiera lo pensaba, entonces tomando una respiración profunda, dijo: Ahora, no. Ahora tengo una "relación" pero no lo sé. De pronto el volvió a aparecer y yo siento cosas, yo lo quiero. Pero también estoy estudiando. Entonces quise reformular la pregunta.  Si estuvieras soltera, no trabajas actualmente y ya  te graduaste, él te busca y te dice que tomes un avión con él, ¿lo haces? Sí. Y sus ojos brillaron. Y una curva se formó en sus labios. Y era otra persona quien me respondía. Era una persona cuyo corazón volvía a latir, cuyas heridas posiblemente iban a ser sanadas, era otra. Sé que con él tendré estabilidad, y no la económica; tendré estabilidad emocional. (Aquello que no tengo actualmente) y será bonito. Él no me va a cortar las alas. Y por un moment...

Dejé mi futuro por alguien más

Recuerdo esa frase mientras me contaba su historia.. Sólo me repetía que había dejado todo por otra persona que, ¿había dejado todo por ella? Ahora, no lo sabemos. Llegó sin pensar, pasó sin planear.. usó las palabras "no me arrepiento de nada" mientras lloraba en el sofá contando todo aquello que no la dejaba vivir. Le respondí que el no arrepentirse es lo más bonito que pudo decir pero, ¿qué hay de la otra persona? Estando conmigo volvió con su ex pareja. Y recordé algunos momentos que ya no me hacen daño pero que viven ahí. Y, -agregó-, eso hizo que se alejara de mi por unos días y al darse cuenta que no funcionó, volvió conmigo. Me dijo lo que había hecho y no fue necesario decirle lo rota que estaba, ella lo sabía. Y quiso recuperar mi confianza, lo está haciendo pero no sé que hacer con esto.. El llanto se apoderaba de ella y en ese momento vi a otra persona, vi una frágil criatura despedazarse porque no sabía si lo que hacía estaba bien o no, p...

Siete para los 20

Mi mamá hace -casi- 20 años me tenía en su barriga. Ella estaría por cumplir sus 27 años sin saber que días después yo vendría para hacerle compañía.  Cuando le pregunto a mi mamá cómo es que fue el parto; se sienta en el sofá, me pide que deje el móvil o apague el televisor y empieza, sus ojos empiezan a brillar y narra la historia. La misma historia que cuenta en las reuniones familiares o cuando simplemente le da la gana de hablarlo. Confieso que no esperaba llegar a esta edad por motivos que hoy en día son insignificantes. Pero, ya estoy aquí. Con una canción que tiene un gran valor sentimental para mi escribo estas líneas, esperando partir pronto en busca de inspiración para poder seguir con mis papeles en blanco. ¿Tengo que hacer un recuento de mis mejores 20 momentos hasta hoy? Lo haré un día antes. Lo leerán aquí. Una nunca sabe que puede pasar en estos seis días siguientes, a lo mejor y llega mi banda favorito y consigo un selfie con ellos, ja, nunca p...

Está bien llorar, incluso mi papá lo hace a veces

Estamos martes 11 de Julio, son casi las 17:00hrs de este lado de Sudamérica. El día es gris, como me encantan y la temperatura fría de Lima hace que quiera enfermarme.  Ha sido una semana estresante, agotadora, intensa pero.. pero, ha sido de las semanas en las que más he sonreído, más fuerte me reído y feliz me he sentido.  Ayer colapsé, la gota derramó el vaso, tuve un ataque de llanto en medio de la calle, mi celular moría al igual que yo por dentro, sentía más frío que de costumbre y recuerdo que había una sola persona a mi lado durante todo ese momento.  Se tomó el tiempo de mandar un vídeo -muy gracioso- diciendo: "¿te podés tranquilizar un poquito y ponerte a pensar que tenés más razones para estar bien derrepente que las razones que tienes para estar mal? Es en ese momento en que te das cuenta que está bien llorar. No es malo. No es un pecado y que lance la primera piedra quien no lo hizo cuando sintió que ya no podía más. Llevo cinco añ...

Nunca te desvanezcas

Bien. Llegué aquí por casualidad, triste confesión. Y por otra casualidad, vi el número, más de siete mil. ¡Siete mil! Es curioso porque tengo en mi cuaderno algunas entradas que podría animarme a publicar, palabras que ya dejé ir, palabras que aún no digo, palabras que dije. Tengo entre mis notas dibujitos muy mal hechos, mapas de la ciudad y, como siempre, alguna frase que catalogue como "la frase del día". Si me pongo a leer lo que escribía podría sentirse fuerte e incluso revelador. ¿Dejó de ser íntimos cuando le di en la opción "publish"? No, sé que no. No recuerdo en qué momento me sentí tan bien al poner una canción en el reproductor y simplemente, al sentarme en el ordenador, dejarme llevar. Estas palabras soy yo, la canción que suena justo ahora, soy yo; la chica de la foto, soy yo -hace casi dos años-; este blog soy yo. Soy la que conoció a un par de muchachos, salió, habló de sus amigos, inventó fantasías que también quiso plasmar aqu...

Meses

Llevo dos meses soltera. Llevo tres meses trabajando. Llevo sesenta meses sobreviviendo a los ataques depresivos repentinos. Los segundos se transforman en minutos, los minutos en horas, las horas en días, los días en semanas; las semanas, en meses. Mi rutina ha cambiado totalmente. Por mi cuenta tomo desayuno, trabajo, voy a estudiar, hago planes, salgo, incluso tengo tiempo para limpiar mi casa.  Cada día me levanto con una frase distinta, yo sola me doy ánimos para seguir. Y me gusta. Está bien. Me caigo pero me levanto mejor que el día anterior. Más fuerte. Mi moto: "Hoy me levanté más positiva que la prueba de embarazo de mi mamá de hace casi 20 años atrás". No es una entrada habitual, lo sé. Pero aún hay vicios que quiero dejar para dedicarme a mis pasiones.

Amistad entre ex's

¡Si se puede! Bueno, depende del caso. Si hablamos del ex que te engaño, no es posible. Si hablamos del ex con quien te ibas a casar, tampoco se puede. Pero si hablamos de cierto muchacho con quien te llevas bien, como si fueran amigos de toda la vida, ¡funciona! Sin terceras intenciones, sin bromas de mal gusto, con respeto por delante, si se puede. Es parte de mi proceso de redención. De mi proceso de volver a hacer mi vida. Salir con amigos, comprar un café mientras hace frío, caminar sin rumbo, arreglarme por y para mi, reír fuertemente por un chiste que oyes en la calle, burlarte de la vida universitaria de tu mejor amigo. Hacer planes con chicos que ahora consideras personas cercanas a ti. Subir fotos, poner la música a todo volumen, cantar desafinado. ¡Estoy volviendo! Busco la reconciliación conmigo y con quienes dejé ir porque pensé que estaba bien en ese momento. No busco ser aceptada, busco el poder decir que lo intenté porque yo quise hacerlo....

¿Qué fue de mi en este tiempo?

Han pasado casi dos meses desde el último post en el blog y han sido, me atrevo decir, dos meses intensos. Tengo un empleo, estudio muy temprano y debería haber empezado ayer con un nuevo proyecto pero, confieso, lo olvidé. Aún tengo la meta de comprarme una cámara semi o pro a fin de año y me gustaría recibir mi vigésimo cumpleaños en un bar barranquino. Situación sentimental: soltera. Y nada más. Vivo en el mismo lugar, volví a instagram, colecciono fotos de frases en mi móvil y siempre me acompaña el último álbum de Lea Michele. Cada día aprendo algo nuevo. Me describen como persona súper buena onda, con ganas de seguir, con mucho empuje y que está ahí para dar aliento. Me describen como un ángel terrenal. Tengo un escape no tan planeado y una exodoncia necesaria en cualquier momento. Los brackets son cada día parte de mí y mi peso baja.  Volví a tomar desayuno hace dos semanas y la quinua me mantiene viva. Tengo una noticia que confirmar, ¿c...

Fragmento de una mujer

Quisiera que esta publicación sea leída por muchas personas, quisiera. Mi nombre ya lo saben y no tengo ni veinte años. Soy peruana. Sí, el país donde las últimas semanas se ha visto cubierto por lodo, agua, tierra y demás. Estos días lo único de lo que se hablaba era de desastres naturales, personas rogando por un lugar donde vivir, niños sin agua, animales huyendo aterrorizados.  El presidente dice que "aún no se puede declarar una situación de emergencia nacional". Señor, ¿cuándo es el momento? ¿Cuándo estemos todos hundidos bajo el huayco? ¿Cuándo nos quedemos sin servicios básicos? Señor, ¿tenemos que seguir yendo a trabajar, estudiar con miedo de saber si no volveremos? Nadie en mi familia ha salido por la prohibición de clases, mi prometido trabaja en el Centro de la ciudad y no sabe le miedo que tengo que le pase algo, apenas tiene 18 años. Vivo en Los Olivos, sí, aquí también puede llegar el río pero este fragmento no es para pedir por mi o mis seres queri...

Sábado por la noche

Dicen que es a las tres de la mañana cuando tu corazón es quien empieza a hablar pero creo que para mí, hoy, es justo ahora. Me siento pequeña. Te extraño. Me haces falta, mucha falta. ¿Recuerdas cómo fue que empezó nuestra historia? No me olvides. Yo nunca te olvidaré. Eres el amor de mi vida. Mi primer hombre. Sé que tu corazoncito va a sanar. Y seguirás adelante y serás feliz. Y estarás más tranquilo. Y tendrás una vida. Perdón si te quité la vida que tenías antes, no era mi intención. Perdón por las cosas que hiciste por mi. Por las fotos que nos tomamos, ¿recuerdas los cientos que teníamos guardados en los celulares? Nuestra primera foto está, o quizás estaba, en tu habitación. Es mentira cuando te digo que voy a dejar de llorar por ti. No puedo. Y no es porque esté lastimada, es porque nunca sabrás cuanto es que te amo. Y las ganas que tengo de un nuevo round pero no se puede. Ya no se puede. Llegamos muy lejos, lle...

¿Cómo te sientes?

Hola, mi nombre es Carmen y tengo 19.  Actualmente trabajo, estudio y atravieso un proceso difícil de explicar pero todo está en aceptar y seguir adelante, ¿no? Tendría que quitarme el anillo del dedo pero no puedo, siempre lo coloco en el mismo lugar. Me hace sentir que estás conmigo aunque ya no. No estar contigo no significa que dejes de ser el amor de mi vida. Quizás se intentó mucho, quizás no se intentó lo suficiente, quizás.. muchos quizás..  Pasando mi vida entera enamorada profundamente de ti. Escribo de una manera más pausada que antes, me tomo mi tiempo, pongo una canción de tal manera que sólo yo la escuche. Bloqueo el celular aunque luego se vuelva a encender y vea su nombre. ¿Se puede ser amigos? Sólo seamos tú y yo.. Me pierdo por un momento, dejo de escribir. Mis ojos se cierran y al abrirse, están mojados. Mi cuerpo está cansado, mi alma está exhausta, mi cabeza sólo se cierra en algo que ya no puede ser y mi corazón.....

2017

Hace un tiempo ya tenía planeado sentarme aquí y escribir, pero en ese momento, no podía. Siempre que pienso un poco sobre qué puedo decir opto por poner una canción, me gusta estar con los sentimientos a flor de piel cuando tengo que escribir, es más genuino. ¿Qué puedo contar? Es en ese momento en que suspiras, te muerdes los labios fuertemente hasta que estén a punto de estallar, miras a todos lados y te aguantas el llanto. Te duele tanto la cabeza que sientes no haber dormido nada, tal ves y efectivamente no he dormido nada. Has bajado de peso tanto que tu mamá se preocupa y te insiste en comer. "No tengo hambre", siempre usas la misma respuesta. Te quedas en la cama y solo tomas una ducha cuando vas a trabajar o cuando sientes que pasaste mucho sin hacerlo. Suena muy asqueroso. Te muerdes las uñas, botaste la cuchilla, lloraste mares, escuchas canciones, miras fotografías, lees mensajes.. tu sola sigues hundiéndote. Andas por las calles bohemias del sur ...