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Fragmento de una mujer

Quisiera que esta publicación sea leída por muchas personas, quisiera.

Mi nombre ya lo saben y no tengo ni veinte años. Soy peruana. Sí, el país donde las últimas semanas se ha visto cubierto por lodo, agua, tierra y demás. Estos días lo único de lo que se hablaba era de desastres naturales, personas rogando por un lugar donde vivir, niños sin agua, animales huyendo aterrorizados. 

El presidente dice que "aún no se puede declarar una situación de emergencia nacional". Señor, ¿cuándo es el momento? ¿Cuándo estemos todos hundidos bajo el huayco? ¿Cuándo nos quedemos sin servicios básicos? Señor, ¿tenemos que seguir yendo a trabajar, estudiar con miedo de saber si no volveremos? Nadie en mi familia ha salido por la prohibición de clases, mi prometido trabaja en el Centro de la ciudad y no sabe le miedo que tengo que le pase algo, apenas tiene 18 años.

Vivo en Los Olivos, sí, aquí también puede llegar el río pero este fragmento no es para pedir por mi o mis seres queridos. Escribo esto como peruana, señor presidente, ¡Estamos ante una emergencia nacional! No hay agua en los supermercados ante el corte indefinido, las personas mueren y usted dice que hará un puente más alto. Un congresista dijo que deberían donar el 10% de su sueldo. Entonces, calculemos. Ellos reciben 16 mil soles, el 10% equivale a 1.600 soles. ¿Le parece "adecuado"?

Las fuerzas armadas están en la calle, la gente es trasladada en camiones policiales y usted considera que no es aún una emergencia nacional. No sé dónde vive usted pero donde yo vivo la situación está empeorando. Si no lee diarios peruanos, entre al portal de la BBC. ¡Señor estamos en la BBC! 

Hay centros de acopio sí, pero, señor esta es una emergencia. Mañana no sé si mi casa esté bajo el agua o no. De qué sirve que "tengamos plata" si no hay nada nuevo. Quiere hacer un puente, claro, hágalo. Pero el puente no devuelve la vida, no devuelve la paz, no devuelve nada.

Pedro Pablo, soy una joven peruana que tiene que irse a trabajar rogando que no ocurra un desastre. Porque la verdad es que ningún peruano está listo. La diferencia entre usted y yo es que siempre hay alguien con usted que lo llevará de regreso, tiene ahí a su lado a su comitiva pero los otros 30 millones de peruanos no. 


Yo no escribo de esto en mi Blog, pero espero llegar a muchas personas que posiblemente tenga el mismo miedo que yo, incluso más. 

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