Mientras tomábamos desayuno y mi té se cargaba aún más la pregunta salió.
Recuerdo que se la dije mirándola fijamente a los ojos, lo pensó un poco. Para mí ya era sorpresa saber que siquiera lo pensaba, entonces tomando una respiración profunda, dijo:
Ahora, no. Ahora tengo una "relación" pero no lo sé. De pronto el volvió a aparecer y yo siento cosas, yo lo quiero. Pero también estoy estudiando.
Entonces quise reformular la pregunta.
Si estuvieras soltera, no trabajas actualmente y ya te graduaste, él te busca y te dice que tomes un avión con él, ¿lo haces?
Sí.
Y sus ojos brillaron.
Y una curva se formó en sus labios.
Y era otra persona quien me respondía. Era una persona cuyo corazón volvía a latir, cuyas heridas posiblemente iban a ser sanadas, era otra.
Sé que con él tendré estabilidad, y no la económica; tendré estabilidad emocional. (Aquello que no tengo actualmente) y será bonito. Él no me va a cortar las alas.
Y por un momento me ponía en sus zapatos -zapatillas-, tratando de llegar a entender su punto. Y lo logré. Si sonríe de esa forma, si habla de esa forma, si actúa de esa forma.. si está de esa forma por él, me gustaría pagarle el pasaje.
Agregó una pregunta para disipar la tensión: ¿Irás a visitarme cuando nos vayamos? Te mando el pasaje y lo demás.
No lo pensé dos veces y le dije, gritando prácticamente, que sí.
Y que tendría que alojarme en su casa.
Y rió. Después de días la vi reír.
¿Es eso amor?
Comentarios
Publicar un comentario