¡Si se puede!
Bueno, depende del caso.
Si hablamos del ex que te engaño, no es posible.
Si hablamos del ex con quien te ibas a casar, tampoco se puede.
Pero si hablamos de cierto muchacho con quien te llevas bien, como si fueran amigos de toda la vida, ¡funciona! Sin terceras intenciones, sin bromas de mal gusto, con respeto por delante, si se puede.
Es parte de mi proceso de redención. De mi proceso de volver a hacer mi vida. Salir con amigos, comprar un café mientras hace frío, caminar sin rumbo, arreglarme por y para mi, reír fuertemente por un chiste que oyes en la calle, burlarte de la vida universitaria de tu mejor amigo. Hacer planes con chicos que ahora consideras personas cercanas a ti.
Subir fotos, poner la música a todo volumen, cantar desafinado.
¡Estoy volviendo!
Busco la reconciliación conmigo y con quienes dejé ir porque pensé que estaba bien en ese momento. No busco ser aceptada, busco el poder decir que lo intenté porque yo quise hacerlo.
No es algo que pensé que haría pero se siente bien, me siento bien.
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