Dicen que es a las tres de la mañana cuando tu corazón es quien empieza a hablar pero creo que para mí, hoy, es justo ahora.
Me siento pequeña.
Te extraño.
Me haces falta, mucha falta.
¿Recuerdas cómo fue que empezó nuestra historia?
No me olvides.
Yo nunca te olvidaré.
Eres el amor de mi vida.
Mi primer hombre.
Sé que tu corazoncito va a sanar. Y seguirás adelante y serás feliz. Y estarás más tranquilo. Y tendrás una vida.
Perdón si te quité la vida que tenías antes, no era mi intención.
Perdón por las cosas que hiciste por mi.
Por las fotos que nos tomamos, ¿recuerdas los cientos que teníamos guardados en los celulares? Nuestra primera foto está, o quizás estaba, en tu habitación.
Es mentira cuando te digo que voy a dejar de llorar por ti.
No puedo.
Y no es porque esté lastimada, es porque nunca sabrás cuanto es que te amo. Y las ganas que tengo de un nuevo round pero no se puede. Ya no se puede.
Llegamos muy lejos, llegamos al anillo y al sí acepto. Llegamos casi al bebé.
Más que un beso quisiera un abrazo de esos que sólo tu sabes darme.
Tu nombre aún lleva un corazón. No se lo quiero quitar.
Siempre serás mi ángel de la guardia.
Gracias por salvarme, héroe.
Estoy en casa.
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