No recuerdo cuando fue la última vez que me senté en mi ordenador y empecé a escribir aquí, habrán pasado varios meses -o eso creo yo-. Hoy es el último día del año, cierro mi 2016 con 19 y en paz. Ha sido un año estresante y muy emocional. Trabajo, universidad, familia, personas, amigos que se fueron y otros que llegaron. Un compromiso, ecografías sin bebés, un anillo, un pareja, rupturas, volver a casa. Mentiras para escapar, lágrimas, confesiones, risas, llantos, abandonos, gritos, amor. El otro año será intenso, vienen clases, conseguir trabajo, si todo sale bien alquilar una pieza, llevar cursos, graduarme en otro idioma, viajar no estaría mal, casarme quizás. Comprar mi cámara profesional que tanto quiero, aprender fotografía de manera profesional, publicar las fotos y lo más importante, escribir. Escribir y leer. Comprar más libros y salir con el mejor compañero que tengo. Hoy termina y empieza la historia. Tengo a mi familia, mi prometido y música en m...
Nada más extraño y delicado que la relación entre las personas que sólo se conocen de vista, que se encuentran y observan cada día, a todas horas, y, no obstante, se ven obligadas, ya sea por convencionalismo social o por capricho propio, a fingir una indiferente extrañeza y no a intercambiar saludo ni palabra alguna. —Muerte en Venecia.