Como ya habrán leído, estoy en una relación. De hecho, estoy comprometida.
Sí, tengo un anillo en mi dedo.
Hoy he decidido contar esta historia. Sé que ya he contado de mis relaciones anteriores que por cierto fueron no los mejores momentos de mi vida por razones que no voy a detallar, quiero decir que si no conté esto antes fue porque me encanta guardar las relaciones para mí.
Esta noche de 20 de Abril voy a escribir en Blogger la historia del amor de mi vida y mía.
Hace cuatro meses exactamente lo conocí, podrán decir que habernos comprometido fue un paso muy rápido por el tiempo y demás pero siempre creí que cuando de sentimientos se habla, el tiempo pasa a segundo plano..
Es menor que yo por un año pero no daré su nombre por el momento. Estudia Administración en el mismo lugar que yo y se recibirá el año siguiente. Tiene buenas calificaciones, buen bailarín, es un buen oyente y sobretodo el mejor de todos.
Es alto y de ojos oscuros como la noche. Cabello negro y su color de piel es mi debilidad. Entrena, come sano e incluso me hace correr. ¡Es lo máximo!
Hace cuatro meses coincidimos en un mismo lugar.. no daré detalles de cuál era el contexto en ese momento porque no viene al caso. Esa tarde de Abril, me abrazó por la cintura. Ninguno lo planeó, ninguno se negó. Pasó.
Un 20 de Abril, mi prometido y yo nos conocimos. Ambos por quien sabe que motivo nos encontramos en aquel lugar que seguramente habíamos frecuentado en el pasado.
Comentarios
Publicar un comentario