Ayer, después del almuerzo, sostenía una conversación con mi abuela acerca de mi pareja.. entonces ella empezó a hablar de él.
Él era mayor que yo, lo conocí mientras estudiaba secretariado. Recuerdo que iba a recogerme al salir de clases pero no tenía pretensiones como novio, éramos amigos. Una tarde me contó de sus decepciones, fueron dos. La segunda, lo dejó plantado en el altar y no quiso volverse a enamorar... hasta que me conoció.
"No quiero que hablemos de amor hasta que termines tu carrera" eso dijo. Los besos que me daba eran solo en la mano.
Una tarde me pidió que lo acompañara a la iglesia, yo accedí. No entramos, simplemente nos detuvimos en la puerta como cualquiera. Pincho uno de sus dedos y el mío también, cuando se asomaba una gota de sangre de nuestros dedos, él nos unió. Hicimos un pacto de sangre. "Tengo que ir a provincia por dos años, pero volveré y me casaré contigo". No respondí nada en ese momento...
Habían pasado 21 meses y fue cuando él volvió.
Apareció en la empresa donde yo trabajaba y le dije: "No puedo estar contigo, estoy con alguien más". Él simplemente se limitó a decir: "Tuve dos fracasos amorosos, yo aún te quiero como esposa... recuerda esto, nunca me casaré. Si llego a tener hijos, seré un padre soltero, lo prometo".
Y desapareció.
Y cumplió su promesa.
Tiene una hija.
Le pregunté a mi abuela por qué lo había rechazado, esta fue su respuesta: "Porque yo había conocido a tu abuelo".
Comentarios
Publicar un comentario