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Una carta

Hola, me llamo Carmen Velásquez y tengo 19 años. No tengo cuenta en Facebook pero sí en Instagram. Estudiante, escritora, adicta al chocolate, mujer con cuadros depresivos y enamorada. En unos años, si Dios quiere, me convertiré en mamá. Inmortalizaré momentos en fotografías y podría terminar diciendo sí en la Cathedral of Santa María del Fiore.

Hola y adiós, por el momento. Guardo en mi cajón mis páginas en blanco y mi pluma.

Este blog ha superado las cinco mil visitas, lo cual nunca pensé que me pasaría y estoy muy agradecida por ello. Tanto a la vida como a cada uno que se toma la molestia de darle clic.

Los que llevan tiempo siguiéndome recordarán aquella novela que escribí siendo principiante, un éxito total y otras gracias por ello.

Esta noche, siendo 06 de Octubre del 2016 me tomo un descanso.

No espero decir algo como "no volveré a escribir" porque no es verdad, empezaré a redactar uno de mis tantos libros soñados, mi autobiografía. Digo adiós porque necesito curar heridas que he causado y las que tenía. Tengo que rediseñar, reconstruir y reclamar.

Tengo que tomarme un tiempo, y quizás no sea la única.

Podría resultar ambigua esta publicación pero sólo dos personas sabemos el transfondo de esto, aunque, la otra persona no tiene ni idea de esta publicación.

Escribir es de las actividades que más me gusta, pero necesito un respiro. No de la escritura, de mi vida y de la vida de aquellos hoy, he lastimado.

No soy una persona perfecta, incluso me he llamado tóxica a mí misma y no sé que tan cierto o no eso pueda resultar. Tampoco quiero averiguarlo.

Gracias Blogger por darte a conocer, gracias a los lectores, a mi alma por liberarse a través de este medio y a mi prometido. Gracias a todos y a otros que no serán mencionados pero están en mi lista.

Recuerden que si las cicatrices enseñan, las caricias también.


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