Después de haber faltado una semana a clases y sin saber si tengo trabajos, tareas, exposiciones o demás; estuve hablando con mi ex pareja por WhatsApp.
No es que seamos amigos ni mejores amigos ni nada, simplemente nos llevamos bien. La relación se acabó no de la mejor forma pero me llevo lo mejor conmigo y seguimos en contacto, sin ánimos de pelear ni mucho menos buscar una reconciliación, simplemente conversamos.
Dado que él es menor que yo, este mes ingresó a la universidad. Es primer año y dice que ama la universidad, ama su carrera y ama los cursos. ¡No sabe lo que le espera! Me contó que en el cuarto año llevaría idiomas, su talón de Aquiles pero mi curso favorito. Le dije que lo podía ayudar si él deseaba, simplemente me daba un balde de pollo frito y listo. Aceptó.
De pronto empezó a hablar de mi viaje hacia donde él estaba, de quedarme en su departamento mientras él se iba con un amigo. Le dije que yo rentaba un hotel y que me vendría bien perderme fuera de la capital.
"No te vas a perder, yo conozco"
Puede sonar a pretensión, pero en este momento de mi vida lo tomo de quien viene.
Aún falta mucho tiempo para que yo viaje a verlo, porque le di mi palabra de enseñarle inglés. No diré algo como "que pase lo que tenga que pasar" o "estoy abierta a todo". No, no lo haré porque ahora no es momento de decir cosas así. Sólo es momento de estudiar, trabajar y escribir.
Comentarios
Publicar un comentario