Eran las 18:00 hrs del día de hoy y estaba de regreso a casa. Me demoré como treinta minutos en subir a un bus más o menos vacío para volver a casa. Andaba con la mochila a la espalda, cansada y con frío.
Un señor se paró del asiento del cual yo me sujetaba para no caer y a mi lado había otro hombre. ¿Saben? Por una vez pensé que me lo iban a ceder. No es que no haya otras mujeres con bolsos o mochilas pero yo estaba cerca y simplemente lo esperé.
Pero no pasó. El señor que tenía una pequeña mochila que no pesaba ni la cuarta parte de la mía se sentó y empezó a husmear en su celular.
Reventé en cólera y vi a mi alrededor. Habíamos tres chicas con mochilas y/o bolsos y más peso y más de la mitad del autobús estaba ocupado y por hombres, que iban cómodamente sentados.
Yo entiendo que todos estemos cansados pero ¡Por Dios! Cedan el asiento a una mujer al menos. Me ha pasado que escolares me han dado su asiento porque me veían con mochila y algo más en la mano, ¿por qué no pueden hacer lo mismo los adultos? ¿por qué tienen que verme embarazada? Es más, las mujeres embarazadas tienen que exigir que se les de el asiento preferencial porque hoy en día ni eso se respeta.
En un autobús no hay respeto. En la calles no hay respeto. En mi país no hay respeto.
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