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Carta que jamás llegó al destinatario

 

La siguiente es una carta escrita en un momento bastante íntimo y de absoluta vulnerabilidad. Nunca nadie supo qué sucedió, salvo el destinatario, a pesar que nunca la recibió.

Marzo 2, 2021

Hola,

Ya habrá pasado mucho tiempo cuando leas esto, ya habremos conversado y quizás algo más. No sé qué decisiones habremos tomado (si es que tomamos algunas), pero tengo certeza de la que yo he tomado. Bueno, de las que he tomado.

La primera, escribir. Durante todos estos días espero escribir lo que siento y cómo me siento. Creo que es parte de mi proceso de aceptación de la desconocida realidad. Proceso que tiene que ser solo mío.

Segundo, estar donde quiero estar. Luego de haber llorado lo necesario, y tal vez un poco más, no sentía que estaba tomando la decisión equivocada; por el contrario, creo que he tomado una de las decisiones más valientes de mi vida: estar donde quiero estar, si es que estás de acuerdo. Por mucho tiempo yo decidí ser parte de la vida de muchas personas pero de nada servía porque no me querían ahí, por mucho tiempo peleé por un lugar en la vida de alguien más cuando, luego de mucho tiempo, entendí que son esas personas quienes deben ponerme en su vida y no al revés. Hoy, quiero estar en tu vida, si es que estás de acuerdo. Salir, cenar, caminar, ver una película, conocernos. Si eso es lo que ambos queremos,  creo que nada nos detiene.

Tengo miedo. mucho miedo. Tengo miedo de despertar y que no estés, ese miedo está en mi cabeza. ¿Sabes algo? Aunque mi cabeza esté hecho un desastre y mis ojos estén llenos de agua, mi corazón está tranquilo. En parte, es porque tú me diste esa tranquilidad y me ayudaste a darme tranquilidad a mí misma, y por eso, te doy las gracias.

Cada día que pasa recuerdo la primera vez que te vi y cómo me temblaba el cuerpo. Supongo que desde ese momento todo empezó.

Eres el lugar donde quiero estar hoy, mañana y por mucho tiempo más.

Y, te quiero. 

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