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Fragmentos de mi Diario...




Sábado, 22 de Marzo del 2014.


20:06


Volví. Recaí. Lloré. Escribí en mi cuenta de facebook "Las personas nunca notarán las lágrimas". Lo borré. A las personas no les interesa. No hablo porque si lo hago lloraré. Quiero llamar a alguién por celular, a un número desconocido y expresar como me siento y creer que al menos alguién está oyendo sin saber quién soy. Eso si es que no corta la llamada. Los ojos me duelen. Me siento cansada. Pensé que este día sería diferente, pero ¡esperen! si lo fue.


Quiero hablar con Valeria pero a la vez no. Quiero salir y perderme, pero no tengo agallas. Quiero hacer tanto pero no hago ni poco. Hace tan solo horas le confesaba a Valeria como había superado esta "etapa" y lo bien que me sentía ahora. Ahora, estoy de nuevo en lo mismo. Estaba caminando y sin darme cuenta, estoy cayendo nuevamente en el abismo. ¡Cállate estómago! Hoy tampoco probarás bocado. Solo juego con mis dedos. Envíe un mensaje y se que no obtendré respuesta.


¿Qué fue exactamente lo que pasó? ¿Una palabra? ¿El silencio? ¿O esto es lo que tiene que pasar? ¿Tengo que pasar por lo mismo otra vez, recuperarme y luego esperar a recaer? No quiero continuar en este circulo vicioso. Tengo mi cuaderno abierto, y asi quedará. El celular con la pantalla apagada y asi quedará. La pulsera en la misma mano y... ¿así quedará? 

Nadie notó que lloré. Que bueno.



20:12


Han pasado siete minutos. El reloj acaba de cambiar. Todo está igual. Boca cerrada, ojos rojos, dedos adormecidos y lágrimas aguantadas. Estas son las situaciones que compartía con alguién, ahora no hay nadie. Estoy sola. O mejor dicho, me siento sola. El estómago pide a gritos comida, y yo no quiero ceder. "Te puedes enfermar". Lo sé y lo entiendo. Sólo una palabra quiero oir...¿por favor? Dila, escribe, son siete letras. No quiero llorar. No lo hará. Y esa es la historia de cómo necesito de una palabra para sonreir.

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