No tenía planeado llamar a esta entrada de esta manera. Pero creo que ahora tiene un nombre más sincero... Esta entrada no la dedico pero quiero agradecer a un joven que de alguna manera, fue mi inspiración...
Estabamos en mi casa, el reloj marcaba casi la medianoche. En realidad no lo recuerdo bien. Estaba su familia, la mía, los amigos, él y una pequeña bebita.
Las cosas no habían ido bien ultimamente entre nosotros, habíamos discutido por temas triviales pero aún así, esa noche tratamos de dejar eso de lado.
La casa estaba decorada con globos, adornos en las paredes y techos, música a un volumen altísimo y los gritos de todos demostrando lo bien que la pasaban.
Yo lo miraba de reoj, demostrandole con la mirada lo mucho que necesitaba de su presencia a mi lado, de el olor de su fragancia y de voz susurrandome al oído palabras hermosas... Recuerdo que me miraba de la misma manera, sin palabras, solo... miradas.
¡Ladrones! Había gritado una mujer, no reconocí la voz porque todo fue demasiado rápido. La gente inmediatamente salió corriendo de la casa, yo estaba apoyada en una pared, no podía ni moverme, estaba en shock...
¡Al cuarto! Me dijo alguién. ¡Vamos al cuarto! Y en un abrir y cerrar de ojos, estaba en una habitación con paredes rosadas, una pequeña cama y muchos peluches, estaba en la habitación de la pequeña bebé. Cerré puertas y ventanas, mientras del otro lado oía como desconocidas acechaban mi hogar, tomando todo lo que tenían a su paso, pero sin oir disparo alguno.
Él se encontraba en la cama con nuestra pequeña hija, si, era nuestra bebita. Blanca, pequeña, frágil y gordita. Llevaba un vestido color claro y sus aretes de oro en cada pequeña oreja.
No hacíamos bulla pero el miedo se apoderaba de nosotros. Verlo como distraía a la pequeña me calmaba un poco, pero de todos modos temía por mi, por él... por mi familia.
"Ve debajo de la cama..." eso hice. Apagué las luces y me escondí bajo la cama.
"Te amo". Me dijo.
"Te amo como se aman ciertas cosas oscuras, secretamente, entre la sombra y el alma...". Dije.
Hubo un largo silencio... lloré en silencio... y desperté...
Dejenme llorar, por favor, esto fue sólo un sueño.
Estabamos en mi casa, el reloj marcaba casi la medianoche. En realidad no lo recuerdo bien. Estaba su familia, la mía, los amigos, él y una pequeña bebita.
Las cosas no habían ido bien ultimamente entre nosotros, habíamos discutido por temas triviales pero aún así, esa noche tratamos de dejar eso de lado.
La casa estaba decorada con globos, adornos en las paredes y techos, música a un volumen altísimo y los gritos de todos demostrando lo bien que la pasaban.
Yo lo miraba de reoj, demostrandole con la mirada lo mucho que necesitaba de su presencia a mi lado, de el olor de su fragancia y de voz susurrandome al oído palabras hermosas... Recuerdo que me miraba de la misma manera, sin palabras, solo... miradas.
¡Ladrones! Había gritado una mujer, no reconocí la voz porque todo fue demasiado rápido. La gente inmediatamente salió corriendo de la casa, yo estaba apoyada en una pared, no podía ni moverme, estaba en shock...
¡Al cuarto! Me dijo alguién. ¡Vamos al cuarto! Y en un abrir y cerrar de ojos, estaba en una habitación con paredes rosadas, una pequeña cama y muchos peluches, estaba en la habitación de la pequeña bebé. Cerré puertas y ventanas, mientras del otro lado oía como desconocidas acechaban mi hogar, tomando todo lo que tenían a su paso, pero sin oir disparo alguno.
Él se encontraba en la cama con nuestra pequeña hija, si, era nuestra bebita. Blanca, pequeña, frágil y gordita. Llevaba un vestido color claro y sus aretes de oro en cada pequeña oreja.
No hacíamos bulla pero el miedo se apoderaba de nosotros. Verlo como distraía a la pequeña me calmaba un poco, pero de todos modos temía por mi, por él... por mi familia.
"Ve debajo de la cama..." eso hice. Apagué las luces y me escondí bajo la cama.
"Te amo". Me dijo.
"Te amo como se aman ciertas cosas oscuras, secretamente, entre la sombra y el alma...". Dije.
Hubo un largo silencio... lloré en silencio... y desperté...
Dejenme llorar, por favor, esto fue sólo un sueño.

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