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Mostrando entradas de 2022

Dónde estoy, cómo estoy y para dónde voy

  Yo creí que este sería mi año, el año en que las cosas me iban a salir bien. Pero todo salió mal, muy mal. Tomaron mis miedos y los usaron en mi contra, no me rompieron el corazón pero sí me lastimaron. Me hicieron llorar, me hice llorar. Lloré, lloré mucho y me dije a mí misma que no volvería a pasar por lo mismo. Entonces, yo empecé a limpiar el desastre y recoger las piezas rotas. Y lloré nuevamente. Porque no podía hacerlo sola. El tiempo me ayudó a acomodar, a entender, a aceptar y, sobretodo, a no volver. En el transcurso de los meses, me perdí una infinidad de veces y traté de encontrarme en algunas ocasiones. No funcionó, bueno, funcionó a medias. No quería mirar la verdad frente a mis narices hasta mucho después. Acepté. No dudé. Dejé de llorar. Encontré en mis niños un lugar de paz, tranquilidad, un escape, un lugar que no conoce nadie. Me aferré a eso. Cuatro meses de altas y bajas. Septiembre llegó. Las cosas giraron nuevamente y me volví a perder. Pero esta vez me to...

A la persona que va a quererme a mi y a la ansiedad que tengo

  A la persona que va a quererme a mí y a la ansiedad que tengo, tienes que saber que no será fácil. Que va a ser complicado y que es trabajo de todos los días. A la persona que va a quererme a mí y a la ansiedad que tengo, tienes que aceptar que lo que soy ahora es producto de malas experiencias, mentiras, violencia, malos tratos, traumas, entre otros. Que no es que siga viviendo en el pasado, es solo que en mi cabeza ya tengo pensado los noventa y nueve escenarios por los que no vamos a funcionar y otras noventa y nueve formas de cómo resolverlos. Pero lo cierto es que al final siempre pasará la número cien. A la persona que va a quererme a mí y a la ansiedad que tengo, tienes que hacerte de la idea que necesito que me diga que me amas cada día porque sino, pensaré que hice algo mal las veinte tres horas y cincuenta y nueve minutos restantes del día. Espero que puedas entender que vivo con ansiedad constantemente y no dejo de pensar en que todo a mi alrededor está mal o terminará...

El día que me digas que me amas

    Escrito antes del 04 de mayo. El día que me digas que me amas no sabré que decirte o cómo responderte. Supongo habré roto en llanto tratando de repetirme esas palabras en mi cabeza mientras tú me miras a los ojos tratando de leer mi mirada. El día que me digas que me amas no estaré lista, no lo esperaré. Estaré usando jeans o quizás solo en ropa interior. Habremos tenido sexo antes o lo tendremos después. El día que me digas que me amas escribiré al respecto en mi diario, lloraré lágrimas de felicidad y sabré que es cierto lo que sientes. No le contaré a nadie, mentira, a casi nadie. Le contaré a mi mejor amiga y le diré que no sabía que decir.  El día que me digas que me amas podrás hacerlo mirándome de frente o por teléfono, como el día que me dijiste que me querías. El día que me digas que me amas será un día cualquiera o una fecha especial, un doce, un día de mayo o quizás un día de julio. El día que me digas que me amas te pediré que lo digas nuevamente, pretende...

Algo que deseo que nunca sientan

Estoy llorando. De nuevo. Los mismos pensamientos en mi cabeza y ya me pregunto si son señales que no debo ignorar. Pero las ignoro, por el momento. Sigo llorando. Caigo en cuenta de ciertas cosas y trato de convencerme de otras tantas. No funciona. Lloro. Escribo. Mientras las lágrimas caen sobre mis mejillas, recuerdo lo que te dije la última vez que hablamos (para esto espero haber logrado ignorar tus mensajes y llamadas que a lo mejor y ni realizas). Recuerdo que te dije que sabía que no podía competir contra tus amigos y eso siento que he estado haciendo los últimos meses, competir por un espacio en tu vida. Y no debería estar haciéndolo. Si tú quieres que esté en tu vida, deberías ponerme ahí y no debería estar compitiendo por un espacio en ella. Me genera incertidumbre e inclusos pequeños momentos de ansiedad en los que llega la noche y me voy a dormir repitiéndome una y otra y otra vez que no soy suficiente para ti. Y joder, es una mentira. Porque si soy más que suficiente para...

Dos meses después de mi ooforectomía

Tenemos que operarte.  Palabras de mi ginecóloga que parecían sacadas de una película independiente de bajo presupuesto. No recuerdo cuales fueron sus siguientes palabras porque en mi cabeza solo se repetía lo mismo, tenemos que operarte. Y ahí empezó esta historia. Fue en el último trimestre del año, el más complicado que me tocó vivir porque no me dio tiempo de aceptar y sentir al cien mis emociones, todo lo contrario, solo tenía que seguir. En menos de dos meses me habían dado dos noticias que no esperaba y que, digamos, han cambiado un poquito lo que era. Primero, me diagnosticaron SII. Aunque ya lo sabía, no tenía certeza que mis síntomas llevaban nombre propio. El SII no es una enfermedad, es un transtorno que no se cura pero que se trata y se aprende a vivir con el. Así como yo lo vengo haciendo. Pero hoy no venimos a hablar de eso, venimos a contarles sobre la segunda noticia: mi ooforectomía. Confieso que cuando ví el nombre me dio miedo pero ahora le he agarrado el gusto....

Lo que trae consigo el nuevo año

Ya siendo casi el segundo día de este nuevo año, recién me tomo el tiempo para sentarme y "planear" los siguientes doce meses, o eso quería intentar hasta que vi algo que me hizo mucho sentido. Tendemos a querer empezar de cero cada primero de enero, pero, ¿Por qué? ¿A caso lo mucho que nos esforzamos en los doce meses anteriores no valieron de nada?  Durante todo el mes de Diciembre quería poder plasmar mis metas, sueños y planes para este nuevo año pero no puede, hasta hoy. Si bien sé con certeza qué quiero y que no, el poner todas estas ideas en físico solo causa que me sienta abrumada. Y aquí viene lo que escuché: De nada sirve que tengas muchas metas para el nuevo año, porque vas a intentar cumplirlas todas al mismo tiempo que, al finalizar los 365 días, no habrás cumplido con ninguna. Y sí que es cierto; tengo tantos planes que concentrarme en cada uno de ellos a la vez no me ayuda a que los logre (hablo por experiencias pasadas). Así que por eso, decidí que este año em...