Si me ruborizo cada vez que lo veo, si sonrió cuando escribo su nombre en mi cuaderno, si mis ojos brillan cada ocasión en que pronuncio su nombre... ¿estoy enamorada?
Si creo que él es lindo, que quisiera que me abrace, que quisiera que levante la mirada y ser yo a quién mire, que quisiera poder ser algo más que su amiga, que quisiera que llene este vació que siento en el pecho y que me diga "te quiero", ¿estoy enamorada?
Lo estoy, no quise, juro que no quiero sentir esto, pero lo siento. Me siento de las formas antes descritas e incluso más. Quiero no sentirme emocionada cuando lo veo o ansiosa cuando camina junto a mi, pero ¡maldición! así me siento y no quiero sentirme así.
Estoy vulnerable, mis pensamientos sólo se dedican a él y la mayoría de las cosas que he escrito (y no pienso publicar) son hacia él. Él está ahí, aquí y allá. Está en todas partes, es como el aire; no lo veo pero lo siento.
La gente dice que es bonito, claro, cuando es correspondido pero ¿qué hay de mi? Yo pertenezco a ese porcentaje que nunca encontrará al amor de su vida, que nunca será feliz con su almga gemela y esas cosas, yo no creo en eso. Pero ¿qué hago? ¿cómo puedo seguir adelante cuando me siento atada a este sentimiento que lo detesto?
Supongo que si este sentimiento va creciendo en mi pecho y no es correspondido -obviamente- será mi culpa, después de todo yo me enamoré... y eso no quiere decir que la otra persona deba sentir lo mismo.

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