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El chico de al lado


¿Qué les queda a aquellos que se aman en secreto? A aquellos que compartiendo una mirada cómplice, se muestran desnudos del alma.

¿Por qué es que hay tantas personas juntas pero no enamoradas? ¿Por qué es que aquellos enamorados, no están juntos? ¿Por qué?

El chico de al lado es por quién estoy escribiendo esta noche. El chico de al lado, quién no es "él" está lejos de mi, está en su mundo, está rodeado de gente "cool", mientras que yo me dedico a mirarlo de lejos, sonreír y agachar la cabeza. Sólo hay una cosa que me dedico a hacer, juntar mis manos y rezar por no terminar rota.

Aquel muchacho se escabulle en mis sueños, aparece con un semblante relajado y la sonrisa que lo caracteriza. Su cabello, perfectamente cortado, ojos intensos como la noche y palabras que me piden entregarme a él en cuerpo y alma.

Es ahora el motivo de el tan llamado suspiro enamorado, la sonrisa estúpida, los ojos brillosos y las mejillas rojas. El chico de al lado, ahora está presente en mi, está en todos los lugares, está en mi llanto y mi alegría, en mi corazón y mi mente... está en mi y no quiero que se vaya.

Espero que no me lastimes, si me haces derramar lágrimas que sean de felicidad, espero seas una buena persona, alguién que pueda hacerme sonreír con pequeños detalles. Tú, quién quiero que se convierta en la inspiración de mis escritos, la luz al final del oscuro túnel en el que vivo y lo primordial, sé tu quién me busque y yo no la tonta que lo haga.

Desconocido para todos, conocido para algunos y todo para mi. El chico de al lado, el ritmo de la canción, la rima en la poesía, el final de la novela; el chico de al lado... quién es importante para mi. El chico de al lado, quién podría llenar el agujero en mi pecho. Gracias querido, por verme cuando era invisible.

A ti, es a quién le dedico esta cita: "Embriágame a caricias, bésame hasta que caiga en coma".

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