Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2014

Día quince sin ti

Día quince sin ti: Es el dieciseis, ayer tampoco te escribí. El sol me da en los ojos,  cambié mi icon en Facebook y hago tareas. Escucho musica y ya me duché. No sé si mi padre está enojado, no me habla. Tengo moco en mi nariz y la sensación de que.. me estoy curando.

Día nueve sin ti

Día nueve sin ti: Es el día 10, ayer no te escribí.. ¿Progreso, quizás? No, fue falta de tiempo. Tus palabras aún hacen eco en mi mente, tus caricias aún quedan marcadas en mi piel.. tu voz aún resuena en mi oído y, cuando en la noche preguntaste: ¿Tengo algo tuyo? Yo quise decir: Mi corazón.

Día ocho sin ti

Día ocho sin ti: El móvil está en el suelo,  mis zapatillas las tiré en la puerta, mi mochila en una esquina con todo cayendose.. Los auriculares echos un ovillo junto con el celular. La música a todo volumen y una persona en el baño. Mamá me lo advirtió y yo, no le hice caso..

Día cinco sin ti

Día cinco sin ti: No has llamado, hasta ahora. Espero no lo hagas. Echo de menos tu voz,  tu tacto, tu aroma.. ¿Qué estarás haciendo ahora? Conmigo no estás, es seguro. Cinco días,  aún, los extraños albergan la esperanza de un futuro juntos.  Quisiera tener esa misma fe esa, que tuve hasta  ayer.

Día cuatro sin ti

Día cuatro sin ti: Aunque estés cerca,  quiero pensar que estás lejos. Quiero creer que no te tengo, quiero creer que no estás. Me refugio en un libro, auriculares, películas. Me ahogo en fotos, mensajes, escritos. De nosotros.

Conteo.. Día uno sin ti

No más imágenes, o por lo menos no por el momento. Mi lectura actual era Baluarte y con algunas notas que había tomado quería intentar hacer mi propio conteo, quería saber cuántos días tenían que pasar para que finalmente pueda escribir algo como: "Conocí a alguien, soy yo.. voy a darme una oportunidad." No lo hago con el fin de crear mi Baluarte si no de intentar algo diferente... y hoy empezaré. Día uno sin ti: 60 minutos. No puedo y no debo darte más. Ya no. El ayer se ve tan lejano.. Y, aún te extraño.

¿Qué ves? Dilo, no tengas miedo.

Tenía la toalla envuelta en mi cuerpo y mi cabello sujeto en un moño alto. Miraba detenidamente a aquella jovencita y me preguntaba: ¿Qué ves? Dilo, no tengas miedo. Veo a una chica poco agraciada, pálida, sin sus gafas y una mirada perdida. Pies descalzos, la toalla se ajusta en su busto derecho evitando que se caiga. Mira su rostro, su cuello, sus hombros, parte de su pecho... su muñeca. ¿Qué ves? Dilo, no tengas miedo.  Nada. No hay absolutamente nada. Las venas se notan y algunos lunares heredados. ¿Y sonríe? Eso puede ser cualquier mueca menos una sonrisa. Avanza unos pasos hacia adelante mientras que el frío piso hace contacto con su piel. Agacha la cabeza y se sorbe la nariz. Mira al frente de nuevo. ¿Qué ves? Dilo, no tengas miedo. Ahora llevo mi vestido negro, los zapatos bajos y mi cabello está recién planchado. Llevo en mi muñeca derecha el obsequio de Olga, una pulsera con pequeñas piedras color negro y dorado. Mi cuello es adornado por otro regalo, p...

Carta jamás entregada

Había tocado fondo anoche, estaba en una habitación que no era la mía mientras que las lágrimas descendían por mi rostro y mis rodillas eran abrazadas en a la altura de mi pecho. El piso ya no estaba tan frío, mi rostro dejo de doler hace mucho y lo único que quería era que todo este infierno acabara. Era claro que estaba mal, que a mi corta edad mi corazón y mi mente estaban pasando por trances no sanos. Llorar por las noches, dejar de dormir, dejar de comer, gastar dinero... ¿en qué me estaba convirtiendo? O mejor dicho él, ¿en qué estaba convirtiendome? Ya había caído al fondo de pozo y él no me iba a sacar. Todo lo contrario, iba a seguir hundiendome porque sabía que si se trataba de él, yo todo lo iba a tolerar. TODO. Pero ya no. Él no iba a hacer por mi ni la décima parte de lo que hago por él, él no iba a sacrificar noches de fiesta por mi, él no iba a escribirme jamás las palabras que yo aún le escribo -aunque no debería-. Él, no ve en mi lo que yo veo en él....

Sin título

Todo resulta tan extraño ¿saben? Mis dedos se equivocan con más facilidad, muchas veces rozo el puente de mi nariz y lo presiono levemente. Estoy cansada.. Corté mis uñas y decidí pintarlas, no lo hice. Mi celular no tiene batería, tengo dos pruebas mañana y no he estudiado para ninguna, aún. Escucho Amor Pecador , paso mi mano por mi cabello, tomo un descanso y continuo. Tarareo la canción, me recuesto en la silla y pienso.. ¿Qué tengo para decir después de un mes? ¿Tengo que decir que estoy escribiendo una historia? ¿Qué empecé a odiar los lunes? ¿Qué los fines de semanas son agrios para mi?  Se reproduce una canción distinta, Gustavo Cerati falleció hoy y recuerdo una frase de uno de mis temas favoritos de Soda Stereo, "Es amor lo que sangra..." Entonces se me ocurre compartir un regalo.. A veces es bueno seguir al corazón y coquetear con la intuición, seguir creciendo y esquivar las rutinas, seguir soñando en un rincón, seguir creyendo que hay un ...