Día diecisiete sin ti: Estoy progresando, escucho a mi artista favorito y casi no pienso en ti, casi. Pero entonces, escucho esta oración: Darling hold me in your arms the way you did last night... Y todo progreso, se va al diablo.
Nada más extraño y delicado que la relación entre las personas que sólo se conocen de vista, que se encuentran y observan cada día, a todas horas, y, no obstante, se ven obligadas, ya sea por convencionalismo social o por capricho propio, a fingir una indiferente extrañeza y no a intercambiar saludo ni palabra alguna. —Muerte en Venecia.