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Las formas de mi depresión

Probablemente llevo un mes así, llorando cada día por cosas pequeñas e insignificantes. Llorando hasta quedarme dormida, queriendo arañar las paredes de mi habitación y gritar hasta que la garganta me arda. No estoy bien. Me duele el cuerpo, me duele el alma, me duele el corazón, me duele vivir. Me duele despertarme y tener que levantarme de mi cama sabiendo que a mediodía empezaré a llorar.

No recuerdo cuando fue la última vez que reí desde el fondo de mis entrañas, no recuerdo cuando fue la última vez que cortar una llamada no me dolía. Hay muchas cosas que no recuerdo. Cada vez que hablo de mi depresión estoy pidiendo ayuda, pero nadie parece notarlo, cada vez que hablo de mi depresión estoy pidiendo ser salvada, pero a nadie parece importarle. Cada vez que hablo de mi depresión estoy gritando que ya no puedo más, pero nadie parece escuchar.

Mi depresión tiene muchas formas: el no comer, el perder peso y las ojeras. El no ducharme por varios días, el escuchar la misma canción triste una y otra vez, el ponerme a llorar cada vez que la llamada se termina sabiendo que tengo que sobrevivir al resto del día sola.

No estoy bien. Mi depresión tiene muchas formas y no puedo lidiar con ninguna. 

Comentarios

  1. No sé si te guste leer lo que diré a continuación, pero te entiendo. Las palabras que has escrito me han hablado al corazón, y a mi alma que también está un poco rota. Confieso que te he conocido en persona, y ahora al leer tus escritos me ha conmovido de una manera extraña el darme cuenta que una persona que conocí pudo expresar tan bien lo que yo he llegado (y llego) a sentir a veces. Te mando fuerzas (de las pocas que me da el escitalopram diario) y espero que pronto podamos encontrar paz.

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    1. Me tomó mucho tiempo el tratar de encontrar las palabras para poder responderte. Cuando dices conocerme, se me hace una larga lista en la cabeza y trato de averiguar quien eres (aunque quizás el anonimato nos venga mejor). Esas fuerzas que me mandas, te las reenvío aún más fuertes, si es que es posible dentro de la redundancia. Y que siempre seas capaz de seguir estando y seguir sosteniéndote. La paz y la calma ya están por llegar.

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