Hace como cuatro o cinco días mi celular se apagó y no volvió a encenderse.
Llevo casi una semana usando el móvil de mi mamá y ya se me hizo costumbre estar lejos de WhatsApp e Instagram. Uso solamente Facebook Messenger por mi novio. ¡Ups! ¡Vaya confesión!
Si se preguntan como una joven de 18 años puede distraerse sin su móvil, lo que he estado haciendo es: retomar mis lecturas, cantar (lo hago demasiado mal), escribir en mi olvidado diario e ir a clases. De hecho, usaba mi tiempo para caminar por las calles y respirar el muy contaminado aire de la capital. Los fines de semana trabajo así que.. no tengo celular y no he enloquecido, aún.
Extraño dos cosas de mi móvil, escuchar los audios hermosos que me mandaba mi novio y la música que tenía en mi reproductor.
Mis caminos se han vuelto vacíos sin música, ahora solo escucho a Lima, la ruidosa Lima.
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