Revisaba mi correo electrónico y una notificación llamó mi atención, y eso me trajo aquí.
¡He vuelto y no me pienso marchar! Han pasado tres meses pero parece mucho más tiempo. Acabé el segundo año de la universidad, recibí un diploma, conseguí un empleo de verano y cosas como esas me han pasado.
Enero y su sol infernal me acompañan cada día al igual que mi celular, justo en este momento tengo muchas ganas de dormir pero a la vez de escribir, es como si quisiera "botar" todo lo que tengo dentro, donde no pienso lo que mis dedos digitan, simplemente lo leo para corregir los errores ortográficos que mi teclado no puede cambiar.
Llega el momento en que solo miras la pantalla por unos segundos mientras la música de fondo suena más fuerte y viene mi parte favorita. Si fuera posible la pondría mucho más alto pero soy consciente de que no vivo sola en el edificio y que hay una bebé recién nacida en el piso de abajo.
Mis ojos parecen tener ira y odio por la manera en que siento que miran la pared, los dedos ahora golpean toscamente cada una de las teclas y hago muecas como si quisiera aguantar el llanto.
Susurro mierda y sigo digitando. Respiro. Me paso ambas manos por el cabello que aún sigue mojado. Miro el anillo donde tengo grabado un nombre y le doy en replay a YouTube. Canto el primer minuto acompañada del vocalista de The Fray y vuelvo a blogger.
Editaré otra entrada, quiero contarles mucho..
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