Ir al contenido principal

Cuando decidí empezar..

..a escribir un libro, mi primera trama fue acerca de una historia de desamor de personas que sí existen. Comencé a escribir, terminé la historia y no supe qué hacer. Han pasado más de seis meses desde la vez que dije que empezaría el proceso de edición. Y la historia sigue igual. Luego vino la autobiografía, que iba a ser presentada en un concurso a nivel nacional bajo el seudónimo de un amigo; por tiempo no la terminé pero creo que aún la conservo en los archivos de mi portátil. Aparecieron en mi mente también ideas de escribir cuentos, pensé que un poco de romance ficticio me haría bien, escribí un cuento y no me animé a seguir.

Escribir mis fantasías me resultó muy tentador, escribí dos de ellas -las que más me marcaron- y las subí a internet. No fue muy conocida pero no me importó, sentía que darlas a conocer bajo un nombre que no era el mio, me quitaba un gran peso de encima.

No pensé en otra trama desde entonces, en mi mente la frase "no es lo suficientemente bueno" se hacia presente a cada momento. Hasta hoy, viernes 12 de junio del 2015.

Estos días han sido difíciles para mi, dormía más de lo que alguna vez me pude imaginar y los dolores, en algunos días, eran muy intensos. El tratamiento hacia efecto pero no era el que yo necesitaba. Lo que verdaderamente necesitaba lo iba a saber mañana y tras una semana de espera, las náuseas que siento, solo significan que que los nervios no se han ido. Por primera vez empecé a hacer planes, un almuerzo o una película estaría bien por la tarde pero todo dependía "de lo que me digan a primeras horas de la mañana".

Las hipótesis de mi mamá resultan demasiado dolorosas como para escribirlas y levantarme de la cama se había vuelto un enorme sacrificio. Pero quise escribir sobre ello, esperé hasta hoy para tomar una hoja de mi cuaderno y plasmar cada palabra, cada sensación guardada.

Son casi las ocho de la noche y el reloj sigue avanzando. El día se acerca y tengo miedo. La historia se repite pero ahora sí tengo miedo. Tal vez mañana empiece una nueva historia, tal vez no..

Comentarios

Entradas populares de este blog

Agosto

Hace cuatro meses te fuiste. Lo más irónico del amor es que en algún momento guardamos duelo por alguien que está vivo. Mayo fue doloroso, Junio fue doloroso. Julio me desgarró por completo. Sin embargo, Agosto se llevó consigo todo lo que alguna vez pensé que construiríamos juntos. Lloré más veces de las que puedo recordar, grité contra mi almohada pero también tuve el valor de borrarte. Eliminar tus mensajes con promesas vacías, tus te quiero que hoy solo me saben a desesperanza, eliminé tu número de teléfono que me costaba memorizarme. Te eliminé de mis redes sociales porque tenía que seguir mi proceso. Te ví varias veces, en una de ellas, mirándote a los ojos en el elevador quería gritarte cuánto te extrañaba, cuan nerviosa me ponías y así aún podíamos tomarnos el café que nos debemos. Pero no lo hice. Tomé otras decisiones. Verte y aceptar que ya no estás en mi vida. Y, como te dije alguna vez, yo sé que puedo vivir sin ti. Pero no quiero. Y, esta vez, ya no importa lo que yo quie...

Usa tus puentes

En esta era de la comunicación masiva, la comunicación entre las personas es cada vez más difícil. Hablamos, sí. Y, a veces como loros. Pero nos cuesta hacernos comprender, llegar a nuestro interlocutor; expresar lo que pensamos y sentimos. Y, hablar de nuestras vidas es una necesidad humana importante. Una necesidad humana que muchas veces no podemos satisfacer por la falta de receptor. Pero otras veces, porque no encontramos las palabras apropiadas para expresar lo que sentimos.   “Lo que bien se piensa, bien se expresa” dijo Boileau.     Pero para expresarlo necesitamos los medios que son las palabras. Así decimos muchas veces: no tengo palabras para expresarlo. Y eso es cierto. Hay sentimientos tan complejos, íntimos o sublimes que las palabras nos quedan cortas para darnos a entender. Ya no, porque nos quedan cortas, sino porque lo corto es nuestro vocabulario. Esta cortedad de palabras para expresarnos, que muchas veces nos cohíbe y ...

A la persona que va a quererme a mi y a la ansiedad que tengo

  A la persona que va a quererme a mí y a la ansiedad que tengo, tienes que saber que no será fácil. Que va a ser complicado y que es trabajo de todos los días. A la persona que va a quererme a mí y a la ansiedad que tengo, tienes que aceptar que lo que soy ahora es producto de malas experiencias, mentiras, violencia, malos tratos, traumas, entre otros. Que no es que siga viviendo en el pasado, es solo que en mi cabeza ya tengo pensado los noventa y nueve escenarios por los que no vamos a funcionar y otras noventa y nueve formas de cómo resolverlos. Pero lo cierto es que al final siempre pasará la número cien. A la persona que va a quererme a mí y a la ansiedad que tengo, tienes que hacerte de la idea que necesito que me diga que me amas cada día porque sino, pensaré que hice algo mal las veinte tres horas y cincuenta y nueve minutos restantes del día. Espero que puedas entender que vivo con ansiedad constantemente y no dejo de pensar en que todo a mi alrededor está mal o terminará...