Junio acaba hoy, todos lo sabemos. El día durará un segundo más y esta noche, es de luna llena. En mi caso, por ser canceriana, la luna llena influye en mi estado de ánimo. Hasta hace una hora le subí al máximo a la música que estaba escuchando pero.. ahora mis oídos escuchan música triste. Mi cuerpo me duele, y no he sido capaz de tomar una siesta en la tarde. Mañana inicia el mes más ansiado por mí, el mes de la feria del libro en mi país y el mes en que cumplo un año más de vida. Yendo en contra de mis principios, estoy haciendo muchos planes para esa fecha. Pero tengo miedo, y mucho. Pero ya no quiero pensar en eso. Faltan menos de cuatro horas.. y solo me he dedicado a cantar canciones en inglés. Mañana toca universidad y.. para variar.. no tengo ganas de ir.
Nada más extraño y delicado que la relación entre las personas que sólo se conocen de vista, que se encuentran y observan cada día, a todas horas, y, no obstante, se ven obligadas, ya sea por convencionalismo social o por capricho propio, a fingir una indiferente extrañeza y no a intercambiar saludo ni palabra alguna. —Muerte en Venecia.