Ir al contenido principal

Chicas grandes lloran

Estaba revisando twitter (lo cual no quiere decir que tenga una cuenta, aunque si la tenga) y vi un tweet de una cantante, que no es mi favorita pero tiene una voz simplemente espectacular y cuyas canciones -algunas- me fascinan.

Sia había publicado ayer por las redes sociales el video del segundo tema de su último álbum 1000 Forms Of Fear. Cuando oí la canción por primera vez, gracias a un amigo que ahora ya no es mi amigo llamado Bruce, un parte de mí se sintió.. ¿identificada? no sé si ese sea un buen término.

La letra hablaba de mí, bueno de una mujer. Es el prototipo de mujer fría, que dicen que no tiene sentimientos, que no le importa nada y demás.. pero, alguien le rompe el corazón. Big girls cry when their hearts are breaking.

Inmediatamente recordé a Bruce. Él, al hacerme escuchar esta canción el año pasado, sabía porque lo hacía. Sabía mucha historia y en cada frase pensó en mí. Recuerdo de manera irónica que cuando tenía oportunidad me tildaba de ser una persona fría. 

Tomo con mis manos mi celular y busco la canción.. mi mamá me mira extraño porque cree que estaba haciendo las tareas de la Universidad pero seamos honestos, siendo viernes las tareas son lo último en lo que piensas. Deslizo con la yema de los dedos la pantalla y al ver la imagen del álbum, selecciono la canción..

Tough girl in the fast lane
No time for love
No time for hate
No drama
No time for games
Tough girl whose soul
Act like poem, on my own, took my phone
Nothing more, I build thee
You order in pay TV
It's agony

Quizás llore arruinando mi maquillaje, lavando todo aquello que tomaste y no me importa si no luzco hermosa (mi frase favorita), grandes chicas lloran cuando sus corazones están rotos.

La canción sigue avanzando y con ella el reloj, son pasadas las cinco y empieza a darme sueño pero no lo suficiente para dormir. Hace mucho no había escrito en el blog y quizás mañana, esté nuevamente por aquí.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Agosto

Hace cuatro meses te fuiste. Lo más irónico del amor es que en algún momento guardamos duelo por alguien que está vivo. Mayo fue doloroso, Junio fue doloroso. Julio me desgarró por completo. Sin embargo, Agosto se llevó consigo todo lo que alguna vez pensé que construiríamos juntos. Lloré más veces de las que puedo recordar, grité contra mi almohada pero también tuve el valor de borrarte. Eliminar tus mensajes con promesas vacías, tus te quiero que hoy solo me saben a desesperanza, eliminé tu número de teléfono que me costaba memorizarme. Te eliminé de mis redes sociales porque tenía que seguir mi proceso. Te ví varias veces, en una de ellas, mirándote a los ojos en el elevador quería gritarte cuánto te extrañaba, cuan nerviosa me ponías y así aún podíamos tomarnos el café que nos debemos. Pero no lo hice. Tomé otras decisiones. Verte y aceptar que ya no estás en mi vida. Y, como te dije alguna vez, yo sé que puedo vivir sin ti. Pero no quiero. Y, esta vez, ya no importa lo que yo quie...

Usa tus puentes

En esta era de la comunicación masiva, la comunicación entre las personas es cada vez más difícil. Hablamos, sí. Y, a veces como loros. Pero nos cuesta hacernos comprender, llegar a nuestro interlocutor; expresar lo que pensamos y sentimos. Y, hablar de nuestras vidas es una necesidad humana importante. Una necesidad humana que muchas veces no podemos satisfacer por la falta de receptor. Pero otras veces, porque no encontramos las palabras apropiadas para expresar lo que sentimos.   “Lo que bien se piensa, bien se expresa” dijo Boileau.     Pero para expresarlo necesitamos los medios que son las palabras. Así decimos muchas veces: no tengo palabras para expresarlo. Y eso es cierto. Hay sentimientos tan complejos, íntimos o sublimes que las palabras nos quedan cortas para darnos a entender. Ya no, porque nos quedan cortas, sino porque lo corto es nuestro vocabulario. Esta cortedad de palabras para expresarnos, que muchas veces nos cohíbe y ...

A la persona que va a quererme a mi y a la ansiedad que tengo

  A la persona que va a quererme a mí y a la ansiedad que tengo, tienes que saber que no será fácil. Que va a ser complicado y que es trabajo de todos los días. A la persona que va a quererme a mí y a la ansiedad que tengo, tienes que aceptar que lo que soy ahora es producto de malas experiencias, mentiras, violencia, malos tratos, traumas, entre otros. Que no es que siga viviendo en el pasado, es solo que en mi cabeza ya tengo pensado los noventa y nueve escenarios por los que no vamos a funcionar y otras noventa y nueve formas de cómo resolverlos. Pero lo cierto es que al final siempre pasará la número cien. A la persona que va a quererme a mí y a la ansiedad que tengo, tienes que hacerte de la idea que necesito que me diga que me amas cada día porque sino, pensaré que hice algo mal las veinte tres horas y cincuenta y nueve minutos restantes del día. Espero que puedas entender que vivo con ansiedad constantemente y no dejo de pensar en que todo a mi alrededor está mal o terminará...