Escrito el 29 de Diciembre del 2014
Estaba regresando a casa el miércoles por la noche, tuve que sentarme casi al final del bus por la cantidad de gente. Llevaba unas bolsas en las piernas y dentro de estas estaban las prendas que me había comprado.
Mientras el carro se llenaba, la gente buscaba de donde sujetarse. En eso, una chica se coloca a mi costado.
Cabe recordar que lo primero que le veo a las personas que se sujetan del asiento en donde estoy yo en los buses, son sus manos. Y no sé por qué.
En fin, vi que tenia pulseras y eso me hizo sonreír. Hice un movimiento con mi cabello para saber si ella se dio cuenta que yo la estaba mirando, y para mi suerte, no era así.
Eran hermosas sus pulseras, pero mi vista divisó otra cosa. Y no sé si me arrepiento de ello. Su muñeca derecha tenía marcas. Pude sentir una corriente eléctrica en mi columna vertebral, mis ojos se abrieron grandes como platos y puedo jurar que casi me pongo a llorar. Empecé a respirar con dificultad y no podía quitar mis ojos de ese lugar, en ese instante, como si el tiempo se hubiera detenido, me pregunté.
¿Y si fuera al revés la situación?
Si yo hubiera sido la chica de las pulseras y ella, quien me ve... no podría ni siquiera pensarlo porque creería que nadie se fijaría, después de todo, ¿quién se queda mirando los brazos a las personas?
Diciembre ya terminó y si escribo esto es porque quiero dejar esto ir también, aun tengo un fantasma detrás de mio, que vuelve en ocasiones pero por algunos motivos lo logro espantar. Confesaré que mis venas empezaron a latir cuando vi el brazo de la muchacha, era tan bonita ella. Llevaba el cabello suelto y llevaba varios pendientes en su oreja que le daban un toque de chica mala.
Cuando finalmente yo tenía que bajar, ella también lo hizo. Quise buscarla con la mirada pero ya no la encontré. Oí su nombre en el bus pero ya no lo recordaba.. y solo espero donde quiera que este ella, no haya agregado una raya más a su brazo.
Estaba regresando a casa el miércoles por la noche, tuve que sentarme casi al final del bus por la cantidad de gente. Llevaba unas bolsas en las piernas y dentro de estas estaban las prendas que me había comprado.
Mientras el carro se llenaba, la gente buscaba de donde sujetarse. En eso, una chica se coloca a mi costado.
Cabe recordar que lo primero que le veo a las personas que se sujetan del asiento en donde estoy yo en los buses, son sus manos. Y no sé por qué.
En fin, vi que tenia pulseras y eso me hizo sonreír. Hice un movimiento con mi cabello para saber si ella se dio cuenta que yo la estaba mirando, y para mi suerte, no era así.
Eran hermosas sus pulseras, pero mi vista divisó otra cosa. Y no sé si me arrepiento de ello. Su muñeca derecha tenía marcas. Pude sentir una corriente eléctrica en mi columna vertebral, mis ojos se abrieron grandes como platos y puedo jurar que casi me pongo a llorar. Empecé a respirar con dificultad y no podía quitar mis ojos de ese lugar, en ese instante, como si el tiempo se hubiera detenido, me pregunté.
¿Y si fuera al revés la situación?
Si yo hubiera sido la chica de las pulseras y ella, quien me ve... no podría ni siquiera pensarlo porque creería que nadie se fijaría, después de todo, ¿quién se queda mirando los brazos a las personas?
Diciembre ya terminó y si escribo esto es porque quiero dejar esto ir también, aun tengo un fantasma detrás de mio, que vuelve en ocasiones pero por algunos motivos lo logro espantar. Confesaré que mis venas empezaron a latir cuando vi el brazo de la muchacha, era tan bonita ella. Llevaba el cabello suelto y llevaba varios pendientes en su oreja que le daban un toque de chica mala.
Cuando finalmente yo tenía que bajar, ella también lo hizo. Quise buscarla con la mirada pero ya no la encontré. Oí su nombre en el bus pero ya no lo recordaba.. y solo espero donde quiera que este ella, no haya agregado una raya más a su brazo.
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