Ir al contenido principal

Lecciones de Vida

Mientras almorzaba en casa con mi familia, estuve pensando y llegue a la conclusión que a mis 17 años aprendí mucho sobre.. mi padre.

1. Si al término de un partido de fútbol, su equipo favorito perdió, es preferible no decirle nada.

2. Cuando estoy sola en casa, llama alrededor de 5 veces para cerciorarse de que estoy ahí y para decirme "no hagas huevadas".

3. Una de las cosas que más le gustaría tener en sus manos es un bate de béisbol.

4. Cree que cuando cumpla 19 años, me mudaré.

5. Cada vez que peleo con él, tienen que pasar entre dos a tres días para que se acerque a mi y me abrace.

6. Si no tuviera autocontrol, despilfarraría el dinero.

7. Es un ser enfermo de celos.

8. Resulta ser hiriente con las palabras.

9. Prefiere que me compre comida a que me compre libros.

10. Para él, siempre que estoy en el ordenador es porque estoy chateando con algún muchacho.

11. Nunca me dijo que está orgulloso de mi.

12. Le dice a todo el mundo que no tiene hermanos.

13. Quiere casarse por la iglesia pero mi madre no.

14. La decisión más radical que ha tomado -pero no llevado a cabo- fue querer sacarme de la Universidad.

15. Quiero un celular con acceso a Facebook, Twitter y que tenga WhatsApp.

16. No sabe descargar música, mucho menos convertirla en mp3.

17. Cuando me lleva a la Feria del Libro, solo busca ofertas.

18. Tiene un problema físico de hace 15 años atrás pero él no lo sabía.

19. Tiene el sueño de que algún día escribiré un libro y seré famosa.

20. Prefiere, por sobre todas las cosas, usar polos con cuello.

No se me ocurren más cosas por el momento, quizás es porque en unos minutos empezaré mi clase y estoy escribiendo desde el ordenador de la Universidad, seguramente estoy olvidando muchas y obviando otras pero esas 20, coincidentemente el número de mi cumpleaños, son las cosas que he ido aprendiendo sobre mi papá.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Usa tus puentes

En esta era de la comunicación masiva, la comunicación entre las personas es cada vez más difícil. Hablamos, sí. Y, a veces como loros. Pero nos cuesta hacernos comprender, llegar a nuestro interlocutor; expresar lo que pensamos y sentimos. Y, hablar de nuestras vidas es una necesidad humana importante. Una necesidad humana que muchas veces no podemos satisfacer por la falta de receptor. Pero otras veces, porque no encontramos las palabras apropiadas para expresar lo que sentimos.   “Lo que bien se piensa, bien se expresa” dijo Boileau.     Pero para expresarlo necesitamos los medios que son las palabras. Así decimos muchas veces: no tengo palabras para expresarlo. Y eso es cierto. Hay sentimientos tan complejos, íntimos o sublimes que las palabras nos quedan cortas para darnos a entender. Ya no, porque nos quedan cortas, sino porque lo corto es nuestro vocabulario. Esta cortedad de palabras para expresarnos, que muchas veces nos cohíbe y ...

Agosto

Hace cuatro meses te fuiste. Lo más irónico del amor es que en algún momento guardamos duelo por alguien que está vivo. Mayo fue doloroso, Junio fue doloroso. Julio me desgarró por completo. Sin embargo, Agosto se llevó consigo todo lo que alguna vez pensé que construiríamos juntos. Lloré más veces de las que puedo recordar, grité contra mi almohada pero también tuve el valor de borrarte. Eliminar tus mensajes con promesas vacías, tus te quiero que hoy solo me saben a desesperanza, eliminé tu número de teléfono que me costaba memorizarme. Te eliminé de mis redes sociales porque tenía que seguir mi proceso. Te ví varias veces, en una de ellas, mirándote a los ojos en el elevador quería gritarte cuánto te extrañaba, cuan nerviosa me ponías y así aún podíamos tomarnos el café que nos debemos. Pero no lo hice. Tomé otras decisiones. Verte y aceptar que ya no estás en mi vida. Y, como te dije alguna vez, yo sé que puedo vivir sin ti. Pero no quiero. Y, esta vez, ya no importa lo que yo quie...

Enamorarme de él

  Escrito el 22 de Marzo del 2023 Ha pasado un mes y medio desde que lo conocí. Ha pasado un mes desde que nos dimos nuestro primer beso. Han pasado veinticuatro días desde nuestra cita. Han pasado dieciocho días desde su primera conjugación de dos palabras. Han pasado diez días desde su primera conjugación de dos palabras aún más profundas que la primera. Por la tarde vi un video que decía que las mejores relaciones (y en las que sabes que es una buena) cuando ambos se convierten en super cercanos en menos de un mes. Me identifico. Tengo muchas pruebas y cero dudas. Estoy enamorada. Y por primera vez, no me duele estarlo. Lo único que me duele son los pensamientos en mi cabeza, todos y cada uno de ellos. Los pensamientos en los que me deja, en los que se enamora de otra chica, ya saben, una menos violentada física y mentalmente, una con menos -mucho- menos trauma de la infancia. Esas duelen. No siempre, casi nunca, pero ahí rondan. Entonces se los digo, escucha e imagino que menta...